El 2 de Diciembre fue una fecha mágica, nos reunimos más de 70 personas en torno al mentoring en el Hotel Crowne Plaza en Lima-Perú, gracias a la colaboración impagable de Seminarium Perú, la gentileza del Hotel Crowne Plaza que nos abrió sus puertas, y al brillante trabajo de mis socios en Peru Mónica Anavitarte, Sol Aramburú y Roberto Carrión, cuidando hasta el mínimo detalle y haciendo gala una vez más de su gran poder de convocatoria.

Con Mónica Anavitarte y Sol Aramburu

Durante la jornada tuve la oportunidad de presentar mi libro «Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional» e impartir una conferencia sobre Transformación Digital, Aprendizaje Organizacional y Mentoring, en la que compartí con los asistentes la necesidad de trabajar de otra forma los procesos de aprendizaje, cambio y transformación individual y  organizacional y cómo a través de los programas de mentoring, que desarrollamos en la Escuela de Mentoring y describo en el libro, se pueden mejorar estos procesos y lograr importantes beneficios para las personas, las organizaciones y la sociedad.

Con Alvaro Henzler y Elisabetta Mannai

Esta presentación me ha traído momentos muy bonitos, gracias a ella tuve la oportunidad de conocer a Elisabetta Mannai, impulsora de Growing Community en Perú, ambas compartimos el mismo enfoque en el acompañamiento de las personas, y este encuentro será el disparador de otros muchos en los que tendremos la oportunidad de colaborar y desarrollar proyectos juntas en Perú. Quiero agradecer a Elisabetta su cálida presentación del libro y de mi persona. También me permitió volver a reencontrarme con Alvaro Henzler, Director de In-Lider Intercorp, quien condujo magistralmente el debate posterior a la conferencia con el público, donde surgieron interesantes preguntas y reflexiones.

Me vuelvo con la sensación de que el modelo de mentoring que desde hace años promuevo y describo en el libro ha conquistado las conciencias y los corazones de muchas y diferentes personas: en la presentación se encontraron personas de generaciones muy alejadas entre sí (desde los 22 a los 70 años), personas sin ningún vínculo con el mundo de la empresa, directivos y directivas del mundo corporativo, representantes del mundo del coaching, personas vinculadas al mundo educativo, al sector no lucrativo, universitarios. Hace muchos años ya, en otra conferencia sobre mentoring dije que el mentoring sacaba a la luz lo mejor de las personas, ahora años después no solo lo sigo creyendo sino que mis experiencias con esta práctica y cada oportunidad que tengo de compartirlas lo corroboran. Será porque, como digo en la introducción de mi libro, el mentoring esun acto de amor, de libertad y de amplitud de miradas y pensamiento. De amor, porque el mentoring es compartir, es aprender juntos experimentando. De libertad, porque es un amor que promueve la autonomía, la libertad, la independencia del otro para ayudarle a crecer como persona. De amplitud de miradas y pensamiento, porque es una relación y una conversación que expande al ser humano, y sus posibilidades de construir una sociedad mejor.

“Entonces, te das cuenta de que de eso se trata el amor, de lecciones, de libertad, de aprender y enseñar. De eso se trata, de coincidir con gente que te haga ver cosas que tú no ves, que te enseñe a mirar con otros ojos.” Mario Benedetti

Sin duda, yo el 2 de Diciembre recibí mucho amor, mucho afecto y mucho agradecimiento de todas las personas que me acompañaron en este importante momento de mi vida. Gracias a todos por vuestra generosidad y por acompañarme.

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