El pasado 3 de Abril celebramos el 2º Encuentro Virtual de Mentoring Grupal by Escuela de Mentoring «Conversaciones con Propósito» bajo el título de #Creatividad flexible en tiempos de incertidumbre.  De nuevo nos reunimos un grupo diverso de personas de diferentes países, esta vez España, Perú e Irlanda, para compartir inquietudes, ideas, aspiraciones y sobre todo compromisos de acción para actuar como #agentesdecambio en nuestros entornos.

Como describe muy bien uno de los participantes, Arturo Merino, todo empezó con una pregunta: ¿Qué nos preocupa, que vemos, que problemas detectamos en nuestros entornos en este momento de crisis mundial? Las respuestas fueron variadas, pero en todas ellas estaba presente una misma vivencia: incertidumbre.

Incertidumbre por como adaptarse a la nueva situación, por qué va a pasar con nuestros proyectos, nuestros negocios, por cómo sobrevivir, sobre el futuro y sobre como serán las cosas cuando regresemos del confinamiento. ¿Cambiarán los hábitos de ocio y socialización de las personas?  ¿Se incrementará la inseguridad, los conflictos, la informalidad? ¿Realmente estamos preparados para el teletrabajo? 

Hay en el aire una sensación de que esta situación hay dejado a mucha gente paralizada, sin saber que hacer, sin tomar decisiones, sin actuar. En otras se percibe la perdida de control y una rabiosa necesidad de recuperarlo. 

Como señalo en un artículo anterior publicado en este blog, el mentoring en generativo de acción, de responsabilidad sobre el cambio, con enfoque a progreso y a futuro, por ello, como muy bien describe de nuevo Arturo Merino, antes que todo se convirtiera en una catarsis sobre el status quo o en una oda al pesimismo, llega el momento de ponerle foco a la sesión: La gestión de la incertidumbre necesita foco, porque lo que genera es la sensación de NO saber que hacer; NO saber que va a pasar en el futuro, por ello les planteo a los asistentes la siguiente pregunta ¿Cuál queremos que sea nuestro foco ahora? Y las ideas empezaron a brotar:

  • Ayudar a personas de mi entorno que no se encuentra con buen animo organizando reuniones virtuales con ellas
  • Ayudar a las personas a resolver problemas con el trabajo en remoto 
  • Revisar el pasado, errores a corregir, problemas sin resolver y centrarme en acometerlos ahora.
  • Identificar todo esas ideas, proyectos que he dejado aparcado y retomarlos 
  • Definir un listado de cosas que quiero ver que he hecho cuando acabe todo esto
  • Aprender, Leer, meterme a clases virtuales
  • Definir un plan B de redefinición profesional por si al final de la cuarentena no puedo seguir en mi trabajo. 
  • Terminar de documentar las sesiones prácticas de mentoring del Programa de Experto en Mentoring online para finalizar mi formacion como mentora y estar en la mejor disposición para acompañar a otros.

Sobre el objetivo hay que explorar opciones para llevarlo a cabo, ampliar opciones es clave para cumplir metas. ¿y que podéis  hacer para lograr vuestros objetivos? ¿Que ideas se os ocurren? Surgen ideas, dudas, cuestionamientos , titubeos. Así que de nuevo planteo ¿COMO podéis comenzar a hacer cosas de manera diferente? Quizás no se trata tanto de qué cosas hacer sino de cómo hacerlas, y de no imitar o replicar, sino de aportar nuestra manera diferente de hacer. Lo importante es que nuestra forma de hacer las cosas encaje con quienes somos, lo que valoramos, nuestro propósito. El cambio y la evolución vendrá de un nuevo cómo más personal y auténtico y a la vez más cercano a las necesidades reales de las personas y organizaciones a las que  nos dirigimos. 

Pero pensar no es suficiente, desear no es suficiente, los cambios solo se producen en la acción, los objetivos solo se logran en la realidad, actuando. Así que llego el momento de plantear la pregunta que suele cerrar toda sesión de mentoring: ¿Que vas a hacer a partir de mañana que no hayas hecho hasta ahora para lograr tu objetivo?  ¿Qué vas a hacer para aportar y mejorar en tu entorno? Acciones concretas, que se puede aterrizar a la realidad, que se ve a quién están dirigidas y para qué se ponen en marcha. De todo ello surgieron acciones precisas y con propósito

  • Realizar el diseño de un taller de capacitación y entrenamiento en liderazgo y resiliencia para emprendedores aplicando la metodología del mentoring grupal  para impartir tras la cuarentena
  • Hacer reuniones virtuales con personas que se encuentran solas o con cuarentena fuera de su país que les permita catalizar la frustración y depresión
  • Brindar ideas de como organizar el trabajo remoto que permitan organizar una agenda diaria con objetivos tangibles
  • Listar los errores, problemas y contingencias pasadas. Listarlas por relevancia, armar un plan de solución, resolverlos y sentar las bases en el negocio para no volver a cometerlos
  • Lista de todo lo que he postergado, priorizarlo y depurar la lista en base a lo que quiero lograr en lo que queda de cuarentena
  • Ordenar los archivos de PC personal, la nube y compartir esta metodología con el equipo de trabajo para lograr un compromiso de continuidad en este orden
  • Hacer una evaluación integral de mi carrera profesional, trabajar un FODA personal. Identificar mis valores y propósitos y diseñar mi plan profesional en fase a ello

El mentoring es aprendizaje de la experiencia a través de la reflexión y la conversación. Es co-creación de aprendizaje entre personas diferentes, cuando lo elevamos al nivel grupal los hallazgos se multiplican.  Comparto algunos de ellos según la perspectiva de los participantes: 

-El proceso de mentoring grupal me ha ayudado a descubrir cómo voy postergando lo que realmente me gusta y me motiva. Tomar contacto con ello te llena de energía por lo que es importante descubrir porque las postergamos (para no volver hacerlo). 

– He sido muy consciente de que al dejar lo más importante para después por falta de tiempo u otras excusas, lo que realmente estamos postergando es a nosotros mismos, a nuestro propósito. 

-Cuando queremos hacer algo que nos motiva muchas veces ponemos de pretexto que necesitamos más tiempo para hacerlo porque queremos o necesitamos hacerlo PERFECTAMENTE, esto nos impide acabarlo y ponerlo en marcha. La pandemia mundial que estamos viviendo nos ha enseñado que la perfección no existe, que no hay soluciones perfectas y no podemos esperar a tenerlas, hay que pasar a la acción y aprender de la experiencia de forma continua para mejorar y superarnos. 

-Pedir ayuda también es actuar. Pensemos en a quien podemos pedir ayuda para los proyectos en los que estamos trabajando o queremos impulsar en el futuro para seguir avanzando, ayuda para empezar. La humildad debe estar presente, siempre.

Cuando pase todo esto ¿QUE QUIERO VER QUE HE HECHO? ¿A CUANTA GENTE AYUDE? Debemos ser capaces de sacar algo de esta situación, ¿de que me voy a sentir orgulloso? ¿ me me hará sentir bien?

Un nuevo encuentro muy enriquecedor, lleno de reflexiones, ideas y aprendizaje, pero lo más importante de compromisos de acción para liderar cambios en nuestros entornos. Muchas gracias de nuevo a todos los participantes.