El pasado 10 de Abril celebramos el 3º Encuentro Virtual de Mentoring Grupal by Escuela de Mentoring «Conversaciones con Propósito» bajo el título de #Gestión Emocional del Regrero.  De nuevo nos reunimos un grupo diverso de personas de diferentes países, esta vez España, Perú y Argentina, para compartir inquietudes, ideas, aspiraciones y sobre todo compromisos de acción para actuar como #agentesdecambio en nuestros entornos.

De nuevo el encuentro comienza con una pregunta: ¿Qué nos preocupa, que necesitamos, que queremos lograr en cuanto a la gestión emocional del regreso? Las respuestas fueron variadas, pero en todas ellas estaba presente una misma emoción: miedo.

Miedo a cómo voy a reaccionar cuando termine el confinamiento y salga a la calle; miedo a cómo se van a comportar los otros; miedo a la repercusión de mis decisiones en la vida de otras personas; miedo a que esto no sirva para nada; miedo a contagiar mi miedo a otros; miedo a no saber adaptarme a la nueva situación que está por venir; miedo a desaprender y aprender de nuevo; miedo sobre como gestionar en una organización la comunicación sobre los casos de contagio.

El miedo está en el aire y es tan contagioso como el virus, sus consecuencias no afectan a la salud y la vida física, pero si a la salud emocional y mental de las personas, y son esas personas las que tenemos que construir el futuro que llegará tras el confinamiento. Todos coinciden en la necesidad de trabajar sobre el equilibrio emocional y la fortaleza mental y que para ello será esencial sentir que hemos aprendido a nivel profundo durante la cuarentena, que eso nos ha hecho crecer y evolucionar como personas y estamos más preparados para afrontar nuevos retos, y que

Tras esta primera parte del desahogo emocional, llega el momento de ponerle foco a la sesión y explorar opciones en torno a él: ¿Qué ideas podemos extraer detodo lo que estamos aprendiendo sobre nosotros, los demás y la vida en esta etapa de confinamiento?  ¿Cómo pueden ayudar esas ideas a que la gestión emocional del regreso sea más efectiva? Y las ideas empezaron a brotar:

Se habla de solidaridad, de desacelerar la vida, de reflexionar más, de reducir el consumismo, de hacernos conscientes y sostener los aprendizajes, de conectar con nuestro propósito vital y hacerlo realidad día a día, que nos sirva de guía para tomar decisiones, de ayudar a las personas a reencuadrar las experiencias (del no puedo a ¿qué podrías hacer? del no quiero al ¿qué quieres? de lo negativo a lo positivo…), de como alinear los propósitos individuales con el propósito organizacional para posibilitar que las personas puedan realizarse dentro de una organización. 

Pero pensar no es suficiente, desear no es suficiente, los cambios solo se producen en la acción, los objetivos solo se logran en la realidad, actuando. Así que llego el momento de plantear la pregunta que suele cerrar toda sesión de mentoring: ¿Que vas a hacer a partir de mañana que no hayas hecho hasta ahora para lograr tu objetivo?  ¿Qué vas a hacer para aportar y mejorar en tu entorno? Acciones concretas, que se puede aterrizar a la realidad, que se ve a quién están dirigidas y para qué se ponen en marcha. De todo ello surgieron acciones precisas y con propósito

  • Incluir en las entrevistas de desarrollo del talento que realizamos en la empresa 2-3 preguntas relacionadas con el propósito.
  • Incluir dentro del programa de desarrollo del autoconocimiento en adolescentes que estoy llevando a cabo un reto solidario para fomentar este valor en la juventud y que además sirva como aprendizaje de trabajo en colaboración. 
  • Incluir en el Programa online de inserción laboral para mayores de 45 años que estoy llevando a cabo una actividad de mentoring grupal para trabajar la emocionalidad que genera la virtualización del programa. 
  • Incluir en el Programa de mejora empleabilidad que dirijó una actividad para reflexionar sobre los aprendizajes que se están generando durante la cuarentena y como se puede aplicar a desarrollar las competencias necesarias para la empleabilidad.
  • Poner en marcha hoy mismo una cadena de agradecimientos a través de cartas personalizadas dentro de la empresa. 
  • Conectar con un círculo cercano de 5 personas para llamarlas y ofrecerles la posibilidad de conversar acerca de sus necesidades de cara al futuro y aportarles ideas, recursos para afrontarlo mejor. 
  • Diseñar una meditación centrada en trabajar una mente positiva e invitar a mi entorno cercano a realizar una meditación diaria durante la cuarentena.
  • Lanzar a través de las RRSS un Reto Solidario para implicar a las personas a aportar lo que no necesitan y hacerlo llegar a otras que si lo necesitan.
  • Iniciar en mi empresa encuentros con los colaboradores para conocer cual es su propósito y luego crear grupos de trabajo para integrar los propósitos individuales con el organizacional.

El mentoring es aprendizaje de la experiencia a través de la reflexión y la conversación. Es co-creación de aprendizaje entre personas diferentes, cuando lo elevamos al nivel grupal los hallazgos se multiplican. Participar en este encuentro me ha inspirado para desarrollar una idea, que hacía días andaba en mi cabeza: crear una bitácora del confinamiento para que nos sirva como instrumento de reflexión y aprendizaje y una brújula para el futuro. 

Un nuevo encuentro muy enriquecedor, lleno de reflexiones, ideas y aprendizaje, pero lo más importante de compromisos de acción para liderar cambios en nuestros entornos. Muchas gracias de nuevo a todos los participantes.